SOBRE NOSOTROS
Mi pasión por los perros
Mi amor por los perros viene desde muy pequeñita, pero tomó un sentido muy especial cuando Candy llegó a nuestras vidas. Yo tenía 12 años, y desde ese momento supe que los animales iban a formar parte de mi camino. A lo largo de mi vida siempre he tenido animales y he aprendido a convivir con ellos, a entenderlos y a respetarlos.
Ese cariño me llevó también a ayudar y colaborar con protectoras, algo que sigo haciendo siempre que puedo, porque para mí el bienestar animal va mucho más allá de mi trabajo.
Mi pasión por los perros
Con el tiempo, esa pasión se convirtió en vocación. Me formé como auxiliar de veterinaria y finalmente cumplí uno de mis mayores sueños: convertirme en peluquera canina, una profesión que me encanta y que disfruto cada día.
Mis clientes me recomiendan no solo por lo bien que dejo a los perros, sino sobre todo por el trato que reciben. Para mí, cada perro es único, y mi prioridad es que se sienta tranquilo, seguro y querido en todo momento. Trabajo con paciencia, respeto y mucho corazón, porque sé que cada peludo es parte de una familia y merece el mejor cuidado.